Eterna Migración

Eterna Migración

Interrupción de la movilidad e inestabilidad económica, pandemia y medio después…

Artículos | Por María Belén Polanco | 22 de febrero de 2021

La mayor crisis de la modernidad, nos regala la oportunidad de apreciar un momento histórico: La fuerza del radar de la comunidad latinoamericana y sus artistas locales.

Por primera vez los estímulos de los grandes medios y festivales desaparecen cuando le hacemos frente al concepto de “cultura dolarizada”.

Analizamos la situación del mercado latino y ampliamos sobre la elección de la emigración como condición necesaria y suficiente para el desarrollo de un proyecto musical.

¿La latinoamericanidad está en auge comercial o el cierre de fronteras nos asienta en los límites de nuestro país?

Podríamos extendernos durante toda la publicación con ejemplos del exitoso presente territorial, desde lo más masivo como una mitad del Super Bowl o una portada en la Rolling Stone, a lo más específico como el último género de la plataforma Beatport, el new organic house downtempo, en donde la presencia de elementos más tribales junto a instrumentos andinos marcan el protagonismo; un edit en la última portada de una exitosa revista especializada en música electrónica -Rosalía – A Palé (Overmono Edit)-; y el último proyecto de Steve Aoki -quien sin dudas, es un termómetro de lo que está funcionando masivamente- con Dim Mak En Fuego, un sello que lo introduce en nuestro mercado con el lanzamiento de Andrekza (Venezuela).

Hoy en día, la región es representada por la camada más fresca de la “Sonoridad Latina”. Estos artistas crearon una nueva latinoamericanidad de pista, los colectivos Agva, Plano, Hiedrah, Trueno y Majia influyeron con composiciones fuertemente eléctricas, modelando con insistencia la propia etiqueta electrónica. Así, espacios que conocemos desde hace más de una década, como ZZK Records o N.A.A.F.I, en donde mezclaron la cumbia y el reggaetón con distintos sonidos orientados a la música de club, dieron lugar a productores más abiertos en la experimentación latina con Tobey, el PLVYBxY, Barda, Desdel Barro, Kaleema, Lila Tirando a Violeta ubicados entre sus protagonistas. Hablamos con algunas de ellas para conocer su visión al respecto.

TAYHANA
Una de las exponentes de este movimiento. Luego de mudarse a México para llevar adelante su carrera, está nuevamente en el país.

¿Crees que el último éxito de la sonoridad latina acompañe a lxs artistas a alejarse del repetitivo house o techno?
“Creo que hay público para todo y me gusta que sea así. Mientras más diversidad haya en una escena musical, mucho mejor, pero quisiera que se valore y reconozca el trabajo que hacemos DJs y productores latinoamericanos que vivimos en Latinoamérica, con todo el riesgo y esfuerzo que implica mantener nuestras carreras en esta parte del mundo. Aún, haciendo música con riesgos artísticos, queriendo apostar a un sonido más fiel a dónde somos. A veces, ese apoyo no se siente por parte de los clubes y de la prensa. De todas maneras, creo que trabajamos tanto auto gestionando nuestra escena que, aun así, le dimos vida y, hoy por hoy, muchxs de mis colegas salen en medios electrónicos reconocidos mundialmente. Lamentablemente, siempre pasa que la mirada desde afuera es más rápida que la de al lado. A pesar de eso, en Argentina nadie los bookea ni les dan el espacio que se merecen. Gente apostando al techno y house siempre va a existir. No pasa por los géneros musicales sino por cuan real y autóctona sea tu búsqueda dentro del estilo musical que elijas. Hay circuitos que se vinculan a ese tipo de música porque van a lo seguro, desde una búsqueda más económica, donde la música en sí pasa a segundo plano. Por eso tenemos miles de fiestas y clubs en Latinoamérica con tech house toda la noche, que es lo más plástico dentro de toda la cultura electrónica. Y, además, bookean solo gente de afuera. Con todo este boom latinoamericano, además de que crezca, quisiera más bien que se materialice y haya más colegas viviendo de esto.”

¿Qué políticas deberían ser implementadas para la creación de nuevas escenas emergentes en el territorio?
“Creo que deberían implementarse más políticas para apoyar y fomentar la escena que ya emergió hace un rato por parte de todos los agentes que la conforman, tanto de la prensa, lxs promotores, DJs, productores y artistas, en general. Hace rato venimos haciendo un sonido bastante definido. Solo hace falta más apoyo, que los medios de música hagan más entrevistas a nuevos DJs y productores, que existan más espacios para tocar, que quienes tengan eventos y/o activaciones bookeen el talento local, o que diferentes artistas cinematográficos, performance, etcétera, inviten a colaborar a quienes estamos haciendo música más fresca desde la electrónica. Todo emerge del underground y es auto gestionado en un principio pero, cuando ya vas creciendo y la economía te aprieta, si no logras vivir de esto, abandonás tu proyecto y muchos buenos proyectos quedan en el camino. Eso es lo que nunca queremos que pase. Por eso, ojalá cada vez más gente reconozca lo que venimos haciendo hace rato.”

¿Qué diferencias encontraste en el consumo de música o público en México a comparación con Argentina?
“Hay una diferencia importante, en verdad. Allá, de alguna manera, se logra vivir de esto trabajando duro. Acá, imposible. En Argentina, el sistema económico es mucho más inestable y las políticas municipales de habilitación de espacios es más estricta. Por lo tanto, limita mucho la posibilidad de hacer una fiesta. Allá, la gente está acostumbrada a que un ticket de una fiesta sea aproximadamente 10 dólares. Acá, no llega ni a 3 dólares. El margen que te da para pagarle a tus artistas es muy poco. Desde esa base, ya cambia todo. Allá, al haber más posibilidades de tocar, lxs DJs y productores, si pueden, te compran por Bandcamp los tracks para tocarlos bien en el club. Acá, solo queda piratearlos. Si los compra alguien de afuera, es una gloria y, a veces, ese dinero que entra vía Paypal es medio imposible de sacarlo. Desconozco ahora cómo sigue siendo eso pero, hasta hace un tiempo, era un bajón. El dinero virtual de la música que vendés online, en México, se debita directamente a tu cuenta bancaria. Siento que la escena acá es muy local, con poca perspectiva internacional. México siempre fue como la capital de Latinoamérica, tiene mucha más llegada a prensa y marcas internacionales que están más atentos a la propuesta musical. La verdad, hay mil cosas que hacen la diferencia y las siento más marcadas. Por eso, cada vez que vuelvo, siento que tengo que disfrutar un rato con mi familia y amigxs y partir de nuevo.”

LILA TIRANDO A VIOLETA
Con una identidad similar a un bloque en sí mismo, Uruguay cuenta con una cultura de club súper enriquecida, cuna de algunos de los talentos más importantes del sur del continente. Hablamos con una de sus mayores revelaciones, Camila Dominguez, conocida como Lila Tirando a Violeta. Con un espectro musical enorme y difícil de etiquetar, nos comentó sobre su proceso de creación y su visión sobre el país vecino que, frecuentemente, observamos como un ideal.

¿Qué elementos te inspiran a construir tu música?
“Mis experiencias personales, música que encuentro en discos viejos o en los rincones más perdidos del internet, poesía y sonidos que absorbo de mi entorno.”

¿Crees que el último éxito de la sonoridad latina acompañe a los artistas a alejarse del repetitivo house o techno?
“Creo que son dos movidas diferentes y, al mismo tiempo, complementarias. En especial, en Montevideo, donde generalmente lxs productores electrónicos frecuentamos los mismos espacios y escenarios. No siento que sea necesario alejarse o acercarse. Está bueno que se genere más diversidad musical en la escena electrónica latina y se complemente entre sí.”

¿Qué oportunidades y desventajas encuentras en la escena de tu país?
La escena electrónica experimental de Uruguay es aún bastante reducida y under. Eso significa ventajas y desventajas. Por ejemplo, al realizar tanta autogestión, uno aprende muchas cosas en el camino que, posiblemente, viviendo en un país de primer mundo, no realizaría el mismo artista. Por ejemplo, hacer su propio sonido, vender las entradas, trasladar los propios equipos, organizar los eventos y gestionar directamente, muchas veces, sin ganancia. Eso es un pro y una contra ya que, al momento de hacer tu nombre circular directamente y dar a conocer tu música, está buenísimo. También, aprendiendo muchos aspectos técnicos en el camino. Pero, quizás, si ese tiempo se canaliza en producir y contáramos con una escena más amplia, con más gestores, locaciones y dinero, sería mucho más fácil dedicarse de lleno a crear.”

En la perspectiva local nos preguntamos: ¿Cómo es vivir la escena desde el interior?
Una reciente encuesta de consumos culturales de Argentina demostró que, respecto a la distribución de lxs artistas en el país, en la región metropolitana se encuentra el 57,6%. ¿Esta nueva normalidad nos traerá una escena más federal?

JIME FERREYRA
Artista referente de la ciudad cordobesa de Río Cuarto. Anteriormente, sostenía una residencia en Hernando, una localidad del interior de Córdoba.

¿Cómo convivís con los límites en el interior?
“Los límites del interior cada vez son menos. Creo que, hace 10 años, era más difícil.”

¿Qué oportunidades encontraste en tu ciudad?
“Mudarme a una ciudad como Río Cuarto ha sido lo mejor para mi carrera. Tuve muchas oportunidades, demasiado para ser foránea. Desde tocar en los mejores clubes y restaurantes hasta participar de un programa del área cultural de la municipalidad, con un DJ set grabado en un hermoso teatro de aquí.”

¿Qué políticas o agentes deberían existir para enriquecer la música de cada ciudad?
“Creo que debería existir un agente regulador de nuestra actividad, una ‘base de datos’ de todos los artistas y un apoyo total desde el área de cultura, para poder poner en agenda y hacernos partícipes de cada evento en la ciudad, público y privado.”

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JULIANNA
Por otro lado, Colombia está plagada de festivales pero, a su vez, tiene fuertes propuestas de club. Se convirtió en una potencia mundial en la escena electrónica. Este país está a la vanguardia del sonido con DJs como Julianna, productora y creadora del ciclo Move.

¿Cuáles crees que son los aportes que convierten a la escena colombiana en una referente del territorio?
Creería que es el tema de las colectividades. A diferencia de muchos otros lugares, el país no ha sido un referente en cuanto a clubes pero sí de colectivos. Esto, enmarcado en un público súper enérgico y abierto a la escucha y en quienes realmente han sido los que más han llamado la atención en otras latitudes. Ahora, también podemos hablar de productoras y productores a nivel nacional, con una impronta importante en su obra, algo que hace 10 años era un vacío y que ya viene detrás con un devenir muy promisorio. La escena en Colombia en su gran mayoría es manejada por la élite, sin embargo. Como este primer ejercicio, de 8 años para acá, creo que el manejo de esos recursos ha sido vital para dar a conocer lo qué pasa aquí.”

¿Y las políticas necesarias para enriquecer la cultura de club en Latinoamérica?
“Hablar de descolonización es clave si queremos combatir la idea de cómo se debe consumir la música a nivel local y regional. Ampliará los horizontes de cómo construimos y tejemos estas relaciones en todo el continente. Sin embargo, creo que es un panorama demorado y complejo. También son importantes las políticas feministas dentro del dancefloor, no sólo en términos de representación si no en búsqueda de romper las brechas para el acceso y la seguridad de las mujeres y cuerpos disidentes a la pista de baile. Eso es una deuda que lleva mucho tiempo. Una deuda dolorosa, por cierto, pero qué es realmente importante ponerla sobre la mesa.”

¿Cuál es tu perspectiva sobre el protagonismo latino en relación al mercado de la música electrónica?
“Aún bajo la mirada de lo exótico y muy permeada por las políticas neoliberales. Aún falta construir relaciones horizontales entre el Norte global y el Sur que, si bien ha habido un avance en los últimos cuatro años, no ha tenido continuidad.”

Una cosa es cierta: la internacionalización de un proyecto musical está orientada al estilo y deseo de lxs artistas, y la oferta y la demanda responden a todo tipo de estímulos comerciales. Las barreras territoriales nos encontrarán en contacto con lo local y, aunque en Argentina el factor económico y social siempre tienta a más de uno para emigrar, esta nueva normalidad nos propone un mercado local más que interesante, en donde se deberán crear nuevas estructuras laborales para cautivar al público. Es momento de consolidarnos como un verdadero circuito de talento interno por primera vez. Por lo menos, hasta que la economía y la reapertura acompañe. ¿Será que el 2020 detuvo la eterna migración?