Por qué funciona el trance

Por qué funciona el trance

Melodías edificantes, bajadas enormes, miles de brazos en alto esperando el drop: Harold Heath investiga un experimento reciente de inteligencia artificial para descubrir qué hace que el género mantenga su popularidad desde hace treinta años.

Artículos | Por Harold Heath | 03 de diciembre de 2020

Desde su nacimiento a principios de los años noventa, el trance ha sido un pilar de los eventos en clubes. Tanto los DJs como los clubbers han aprovechado sus encantos: los enormes riffs de acordes mayores, su musicalidad eufórica y bajadas más largas que una transición de Ricardo Villalobos son difíciles de resistir. Y, seamos honestos, cuando esos láseres golpean de lleno a las multitudes, las emotivas melodías provocan un escalofrío y Armin emplea su pose de Jesús, es mucho más fácil descifrar por qué.

Pero, ¿hay una razón científica detrás del amor de la gente por el uplifting trance? Bueno, un reciente estudio se propuso examinar exactamente eso. El estudio fue parte de un proyecto de investigación de la Union Europea que analiza el uso de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático para crear nueva música. El Dr. Dorien Herremans, profesor asistente de la Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur, estaba en el equipo de investigación: “Para crear sistemas que compongan música nueva, es esencial entender primero la música y qué es lo que causa placer dentro de la música.”

Otro de los colaboradores del proyecto, el profesor Darrell Conklin, resultó ser un fanático del trance y propuso que el equipo probara sus teorías y modelos sobre el género. El experimento consistió en tocar canciones de trance estimulantes generadas por computadora para los fanáticos del trance, con progresiones de acordes que iban de simples a más complicadas, y lograr que los oyentes calificaran su disfrute -en este contexto, acordes “complicados” se refiere a acordes que contienen notas que pertenecen a diferentes tonalidades musicales. Por lo tanto, los oyentes fueron expuestos a una serie de tracks de trance, cada una de ellas yendo progresivamente a terrenos armónicamente más complejos.

El hallazgo principal fue que el disfrute de los oyentes estaba relacionado con la complejidad musical de una pista. En particular, el equipo de investigación descubrió que, con excepciones ocasionales, a los fanáticos del trance generalmente no les gustaban las progresiones de acordes realmente simples. Pero, si aumenta la complejidad armónica, eventualmente llegaban a un punto de máximo disfrute. Sin embargo, los productores deben tener cuidado: si complican demasiado las cosas, el disfrute vuelve a caer en picada. Nada en exceso es bueno.

Entonces, los fanáticos del trance tienen un sweet spot musical, donde los acordes utilizados no son demasiado simples ni demasiado complicados. La pregunta es: ¿Coinciden los experimentos de la vida real de los productores de trance con los hallazgos de la investigación? “El impulso básico de la pieza tiene mucho sentido”, dice Richard Mowatt, a quien seguro conozcas como Solarstone. “En la música trance más edificante, existe un delicado equilibrio entre complejidad y simplicidad. Los oyentes necesitan sentir la tranquilidad de poder ‘predecir’ lo que sucederá a continuación para poder relajarse con la música y ‘perderse’ en ella y, a su vez, disfrutar de arreglos de la producción más complejos e inesperados que ocurren además del contenido melódico.”

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“Sé, por mi experiencia como DJ, que las composiciones que son demasiado ‘inteligentes’ o ‘complicadas’ pueden tener un impacto negativo en el público”, continúa, “los cambios de acordes inesperados o ‘incómodos’ y las desviaciones melódicas pueden matar la vibra en la pista de baile por completo.”

Este equilibrio entre la simplicidad musical y la complejidad de la que habla Solarstone es fundamental para el disfrute no solo del trance sino, aparentemente, de la mayoría de la música. Si un productor lo hace bien, la pista de baile va a explotar cuando aparezca su canción pero, si se equivoca, podrá ver a la multitud aprovechar ese momento para dirigirse a la terraza para fumadores y así destrozar la hora pico de la pista de baile. Para el Dr. Herremans, este equilibrio tiene que ver con el papel que juegan las expectativas y la previsibilidad en el disfrute de la música: “El mecanismo de las expectativas juega un papel muy importante en la música. Siempre anticipamos lo que viene después, al igual que hacemos con el lenguaje. Si cantara el ‘Feliz cumpleaños’, esperarías que ‘ti’ venga después de ‘Feliz cumpleaños a …’. De lo contrario, se sentiría como si faltara algo. El mismo mecanismo está en juego cuando escuchamos trance uplifting, donde el productor necesita encontrar ese delicado equilibrio entre las secuencias de acordes esperadas y nuevas sorpresas en la música. Durante nuestro estudio, también encontramos que se debe mantener un equilibrio similar en la tensión armónica. Es decir, no usar acordes que suenen demasiado simples, pero tampoco usar acordes que suenen demasiado armónicamente complejos.”

Steve Helstrip, quien graba como The Thrillseekers, sabe un par de cosas sobre cómo armar una buena melodía de trance y encontró muchas cosas con las que estaba de acuerdo en esta investigación: “Las progresiones de acordes predecibles, o la estructura armónica, son una parte importante del tejido que define al trance como un género. La mayoría de las veces, el trance evocará una respuesta emocional cálida y algo difusa dentro del oyente, y una parte de esto puede atribuirse a la relación entre la melodía y los acordes. De la misma manera que encontrarás progresiones de acordes familiares repetidas en el rock y otros géneros, el trance tiene sus propios clichés familiares de familiarización.”

Claramente, la expectativa es un factor importante en el disfrute del uplifting trance. La previsibilidad y la sorpresa también parecen ser factores relevantes, aunque en su justa medida. Entonces, ¿qué es lo que pasa aquí exactamente? Le preguntamos a Ragnhild Torvanger Solberg, investigador en cognición musical y psicología musical sobre las expectativas y la música: “Una explicación de por qué experimentamos la música como algo placentero es a través de la expectativa musical. Podemos obtener respuestas placenteras, como escalofríos o un deseo intenso de movernos, cuando nuestras expectativas con respecto a lo que sucederá a continuación en la música se cumplen, se retrasan, se desvían o se frustran.”

Según esta teoría, cuando estamos en una fiesta, nuestro cerebro pasa por un proceso continuo de expectativa y satisfacción, o de agradable sorpresa cuando la música va estimulando la liberación de dopamina. Ragnhild continúa: “La expectativa musical está en gran parte en juego cuando escuchamos y bailamos música electrónica y, especialmente, en las subidas y bajadas. A través de encuentros repetidos y el compromiso con estos géneros, tenemos una idea de lo que sucederá en la música, pero no sabemos exactamente cómo sucederá y cuándo. Y anticiparlo y finalmente recibirlo, o no, creará una sensación de placer y recompensa.” Entonces, una gran parte del disfrute de géneros como el trance es la expectativa: saber lo que sucederá y tener estas expectativas cumplidas, pero también a veces confundirlas. Poniendo esto en el contexto de una fiesta que dura toda la noche, en la que tu cerebro está siendo estimulado, satisfecho y sorprendido gratamente durante horas y horas, no es de extrañar nos guste tanto ir a festivales por horas.

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Entonces, ¿qué podrían significar estos descubrimientos para un productor que quiera crear el próximo himno de uplifting trance? “Es de esperar que algunas de las estructuras de acordes que se disfrutan mucho puedan ser útiles para los productores de trance”, dice el Dr. Herremans. “En el futuro, una herramienta, integrada en un DAW, podría proporcionar comentarios sobre la complejidad o la repetición dentro de las canciones y sugerir cambios leves para mejorar el disfrute”. En otras palabras, se está desarrollando la tecnología que puede identificar y codificar elementos musicales particulares que desencadenan la liberación de dopamina, información que luego podría ser utilizada por los productores para maximizar el goce del oyente. Lo cual es bastante sorprendente si lo piensas.

Sin embargo, no todo el mundo está convencido. Steve Helstrip no está tan seguro sobre la aplicación de dicha tecnología al proceso creativo: “No tengo ninguna duda de que la inteligencia artificial podrá crear música creíble durante nuestra vida. Queda por ver si será o no lo suficientemente bueno como para rivalizar, digamos, con la versión de Tiesto de ‘Adagio For Strings’. Sigo siendo escéptico hasta que se demuestre lo contrario.”

La otra pregunta es: si los científicos están calculando exactamente qué progresiones de acordes funcionan mejor para elevar el trance, ¿pueden estos hallazgos aplicarse también a otra música? El Dr. Herremans cree que podrían: “Supongo que estos hallazgos se aplicarían a otros géneros de música electrónica, aunque esto debería verificarse antes de poder confirmarlo. Creo que habría variaciones en la cantidad y la velocidad de repeticiones de tal manera que estén más sintonizados con un género en particular.”

Volviendo a la pregunta original… Entonces, ¿por qué funciona el trance? Bueno, la ciencia ha demostrado que la expectativa musical y los niveles específicos de complejidad musical tienen mucho que ver con esto, pero, por supuesto, este es solo un aspecto de por qué nos involucramos con un tipo particular de música. Como resume perfectamente Solarstone, el uplifting trance es una combinación de diferentes elementos: “Una composición musical armónica simple que ‘funciona’, el uso de elementos repetitivos y la construcción de tensión a través de algunos arreglos. Las piezas más exitosas y memorables combinan estos tres factores.”

Y ni siquiera hemos analizado los aspectos sociales y culturales de por qué y cómo las personas disfrutan de la música juntas. Queda por ver si la inteligencia artificial alguna vez hará una melodía tan impactante como “Adagio For Strings” pero, mientras tanto, el aprendizaje automático está tratando de comprender exactamente cómo funciona la música. El continuo crecimiento de la inteligencia artificial en la música es un tema que eleva preocupaciones en torno a la posible pérdida de autenticidad musical y a la continua erosión de los roles laborales dentro de la industria.

Sin embargo, también hay muchos pioneros entusiastas y, como siempre, la imagen real tiene más matices que una simple narrativa de que los robots se están apoderando del mundo. Este tipo de investigación está abriendo y examinando los mecanismos exactos por los cuales la música desencadena nuestras emociones, algo que podría abrir formas completamente nuevas de componer y experimentar la música.

Traducido del artículo original “Why trance works” escrito por Harold Heath en DJ Mag.