

ADAME DJ es parte de una generación brasileña que viene ampliando la forma en que el funk puede ser entendido dentro de la música electrónica. Su trabajo no trata el género como un recurso aislado ni como una referencia local utilizada para dar color a producciones de club. En su caso, el funk aparece como estructura, como lenguaje rítmico y como punto de partida para conectar graves saturados, voces de baile, distorsión, trance, acid y techno en un mismo campo sonoro. Esa búsqueda llega a un nuevo momento con “Músicas para Ouvir no After”, álbum lanzado por ONES and ZEROS, sello de Boys Noize.
Para un público fuera de Brasil, el disco también funciona como una presentación más amplia del universo de ADAME DJ. El productor viene de Espírito Santo, estado del sudeste brasileño con una relación particular con el funk y sus propias formas de baile, producción y circulación. A partir de esa base, ADAME ha construido una identidad que no busca reproducir un modelo europeo de música de club, sino llevar una lectura brasileña hacia un circuito más amplio.
La elección de ONES and ZEROS como casa para el álbum refuerza ese movimiento. La plataforma creada por Boys Noize se posiciona como un sello abierto a artistas que trabajan en los cruces entre techno, experimentación y nuevas formas de cultura de pista, lo que hace que este lanzamiento tenga un peso especial dentro de la trayectoria del artista.
El disco desarrolla esa propuesta a partir de diferentes niveles de intensidad. “INTRO” sitúa el álbum en el imaginario de ADAME, acercando el funk producido en Espírito Santo a sintetizadores ácidos y a una ambientación más narrativa. En la secuencia, “A bucetada melódica” y “Faz Minha Mente” muestran el uso recurrente de voces de MCs, bases rápidas, cortes y distorsiones, manteniendo la energía del baile sin adaptarla a un formato tradicional de club.
En tracks como “Ecstasy Effect” y “Rebolando Lentinho”, el álbum se acerca más al trance y al techno, trabajando 808s saturados, presión rítmica y una sensación constante de aceleración. “Acido”, colaboración con Boys Noize, resume bien la conexión entre ADAME DJ y ONES and ZEROS, colocando el funk brasileño en diálogo directo con elementos de acid y techno sin que un lenguaje anule al otro.
En la parte final, “Destrava”, “After” y otros cortes llevan el disco hacia una zona más intensa, con cambios bruscos, graves largos, hard techno, breakbeat y gabber apareciendo como extensiones posibles de una misma lógica. Incluso cuando el álbum se aproxima al caos, el funk sigue funcionando como eje central de la construcción.
El interés de “Músicas para Ouvir no After” está justamente en no ordenar demasiado esas referencias. ADAME DJ no intenta hacer una versión limpia o exportable del funk brasileño para el circuito internacional. El álbum conserva su saturación, su humor, su velocidad y su relación directa con el baile, pero coloca todo eso en contacto con lenguajes que ya circulan en la música electrónica global.