Zehavi: entre raíces, desierto y música electrónica

Zehavi: entre raíces, desierto y música electrónica

El artista israelí encontró su voz en el punto donde las tradiciones mediterráneas se cruzan con la energía de la música electrónica.

Artículos | Por DJ Mag Latinoamérica | 05 de junio de 2026

Hay artistas que llegan a la música electrónica desde la pista de baile. Otros lo hacen desde una búsqueda más profunda, atravesando distintos lenguajes musicales hasta encontrar una identidad propia. El recorrido de Zehavi pertenece a esta segunda categoría.

Con raíces marroquíes y persas, una infancia rodeada de instrumentos tradicionales y una posterior inmersión en la cultura electrónica, el productor y live artist israelí construyó un proyecto que desafía fronteras estilísticas. Su música combina melodías mediterráneas, texturas orgánicas y producción contemporánea en una propuesta que hoy encuentra cada vez más resonancia alrededor del mundo.

¿Cuáles fueron las principales fuentes de inspiración que te llevaron a dedicarte a la música?

Mi mayor inspiración vino de casa. Crecer rodeado de música y aprender a tocar el bouzouki con mi padre me dio una conexión emocional muy profunda con las melodías y los instrumentos en vivo desde muy chico.

Más adelante, descubrir la música electrónica abrió un mundo completamente nuevo para mí a nivel creativo. La combinación entre la emoción de la música tradicional y la energía moderna de la electrónica fue lo que realmente me impulsó a construir una carrera dentro de la música.

Tu música se mueve entre la producción electrónica y elementos en vivo como el bouzouki. ¿Cómo nació esa combinación y cómo evolucionó con el tiempo?

La combinación surgió de manera muy natural porque ambos mundos forman parte de mi vida. Crecí tocando bouzouki y escuchando música mediterránea, y más tarde me enamoré de la música electrónica y de la producción.

En algún momento dejé de verlos como universos separados y empecé a mezclarlos de mi propia manera. Con el tiempo, esa fusión terminó convirtiéndose en mi voz artística.

Tus cifras en plataformas y redes crecieron mucho en los últimos tiempos. ¿Qué representa ese reconocimiento para vos?

Para mí es una señal de que la música está llegando a las personas de una forma real. Ver ese crecimiento en plataformas y redes me da motivación para seguir creando y llevando el proyecto más lejos.

Al mismo tiempo, siento que esto es apenas el comienzo. La visión es mucho más grande y estoy enfocado en seguir creciendo internacionalmente, lanzar más música original y desarrollar experiencias en vivo con las que la gente pueda conectar de verdad.

Antes de tu proyecto solista formaste parte de Malabi Jam. ¿Qué te dejó esa experiencia?

Ser parte de Malabi Jam me enseñó mucho sobre el trabajo en equipo, la escucha y la capacidad de compartir una visión musical con otros artistas. Fue una etapa muy importante tanto a nivel musical como personal porque me ayudó a crecer sobre el escenario y entender el poder de las presentaciones en vivo.

Al mismo tiempo, también fue una experiencia que me hizo dar cuenta de que quería construir algo más personal. Amaba formar parte de la banda, pero en el fondo sabía que quería desarrollar mi propio universo creativo.

También trabajaste junto a artistas importantes desde muy temprano. ¿Qué aprendizajes te dejaron esas experiencias?

Trabajar con artistas reconocidos me mostró la importancia de la constancia y de creer en uno mismo. Entendí que detrás de cada gran artista hay años de trabajo, presión y dedicación que muchas veces no se ven desde afuera.

También aprendí a mantenerme enfocado en mi propio camino y a no tener miedo de aportar algo diferente desde lo creativo. Cada colaboración me dio más confianza y me ayudó a entender el nivel al que quiero llegar.

Mirando hacia atrás, ¿cuál sentís que fue el gran punto de inflexión de tu carrera?

Sin dudas, la primera vez que viví un evento de música electrónica en el desierto. Hasta ese momento venía de un mundo musical completamente distinto, pero ver a miles de personas conectando emocionalmente a través de la música electrónica cambió mi perspectiva para siempre.

Recuerdo sentir esa energía, esa libertad y esa conexión entre la música y el público. En ese momento entendí que quería formar parte de la creación de esas experiencias. Fue lo que me impulsó a construir el sonido y la visión que más tarde se convertirían en Zehavi.

¿Qué se viene para el futuro del proyecto?

Sinceramente, siento que esto recién empieza. La visión sigue creciendo cada año y hay muchas cosas que estuve desarrollando detrás de escena que la gente comenzará a descubrir muy pronto. Nueva música, nuevas experiencias en vivo y nuevas colaboraciones.

Quiero que el proyecto siga sorprendiendo. No solamente a través de la música, sino también mediante la atmósfera, la emoción y la energía que lo rodean. El objetivo es construir algo atemporal que pueda conectar con personas de cualquier parte del mundo.

Lo que más me entusiasma es sentir que todavía hay muchísimo espacio para seguir creciendo creativamente. Creo que los próximos pasos van a sorprender a mucha gente.

Más allá del crecimiento en plataformas o del alcance internacional que continúa desarrollando, la historia de Zehavi parece estar definida por una búsqueda constante de identidad. Una búsqueda que comenzó entre instrumentos tradicionales y que encontró en la música electrónica un nuevo lenguaje para expresarse.

Mientras prepara un nuevo álbum concebido como un recorrido sonoro alrededor del mundo, su visión permanece intacta: utilizar la música como una herramienta de conexión. En tiempos donde las fronteras parecen multiplicarse, Zehavi apuesta por construir puentes. Y, a juzgar por el camino recorrido hasta ahora, recién está comenzando.