Davyboi: trance, velocidad y una pista construida desde la conexión

Davyboi: trance, velocidad y una pista construida desde la conexión

Davyboi conversa con DJ Mag Latinoamérica sobre su sonido, su identidad y la comunidad que construye alrededor de la pista.

Noticias | Por DJ Mag Latinoamérica | 24 de septiembre de 2026

Entre los 148 y 155 BPM, Davyboi encontró un espacio propio dentro de una escena europea atravesada en los últimos años por el regreso de los sonidos rápidos. Su propuesta nació en el underground de Múnich a partir de una idea concreta: recuperar una energía más luminosa y emocional en la pista cuando el hard techno ocupaba buena parte del centro de la conversación. Trance, eurodance y hard house comenzaron así a convivir en sets de transiciones rápidas, melodías eufóricas y una búsqueda constante de movimiento.

Pero la identidad de Davyboi no termina en la selección musical. Desde las corbatas que se convirtieron en una firma visual hasta su vínculo con una comunidad que participa incluso en la creación de algunas de esas piezas, el proyecto fue construyendo un lenguaje reconocible dentro y fuera de la cabina. Después de completar un tour All Night Long con entradas agotadas y con nuevas fechas en Australia, Sudamérica y Estados Unidos, el artista atraviesa ahora una etapa de expansión hacia nuevos públicos.

Has dicho que querías llevar el trance a Múnich cuando el hard techno dominaba la escena. ¿Qué sentías que faltaba en ese momento?

Sentía que faltaba un poco esa energía alegre y bailable. Quería un sonido que realmente te hiciera disfrutar de bailar, ese tipo de música con la que mirás a tus amigos en medio de la pista, se sonríen y simplemente la pasan bien juntos. Para mí, se trataba realmente de recuperar esa sensación de unión y diversión, sin dejar de mantener la energía alta.

Tu sonido se mueve entre el trance, el eurodance y el hard house a 148–155 BPM. ¿Qué hace que un track se sienta “Davyboi” para vos?

Tiene que coincidir con mi energía. Siempre busco algo que se sienta muy impulsado y enérgico, pero esa energía puede venir de elementos completamente diferentes. A veces es un lead que inmediatamente empuja el track hacia adelante, otras veces es una vocal realmente potente y, en ocasiones, es la percusión o el groove.

Simplemente tiene que haber algo en el track que me genere esa sensación. Si esa energía no está, normalmente no encaja con el vibe que quiero representar como Davyboi.

Tus sets se apoyan en transiciones rápidas y en leer constantemente la pista. ¿Qué te indica que el público realmente está conectando con vos?

Para mí, son las caras. Cuando miro al público y veo a la gente sonriendo, mirándose entre sí y realmente viviendo el momento, eso me dice mucho.

Y, por supuesto, cuando la pista se mantiene llena durante todo el set, probablemente esa sea la mejor señal. Mi objetivo es crear un set en el que la gente quiera seguir bailando de principio a fin sin sentir que necesita un descanso. Quiero que exista ese flujo y esa energía constantes, en los que de repente no pienses: “Bueno, quizás ahora salgo a fumar un cigarrillo”.

Desde la corbata que usás en cada show hasta las prendas vintage que personalizás, construiste una identidad muy reconocible. ¿Cómo se desarrolló ese lado visual de Davyboi?

Se desarrolló de manera bastante natural con el tiempo. Al principio, básicamente era una camisa blanca cropped y una corbata roja. Desde entonces, los outfits y especialmente las corbatas se volvieron mucho más detallados y experimentales.

Ahora me encanta jugar con diferentes texturas, telas y patrones —látex, denim, pana— y después encontrar o crear una corbata que encaje con todo el look. Las corbatas en sí se convirtieron en una parte enorme de todo esto. Algunas tienen tachas, otras tienen pequeños peluches y muchas, de hecho, fueron hechas o regaladas por personas de mi comunidad.

Esas piezas son especialmente significativas para mí porque cada vez que uso una hay un pequeño momento de conexión y de darme cuenta de que alguien se tomó el tiempo de crear algo para mí.

Y también están los pantalones de las diseñadoras berlinesas SAD PARTY GIRLZ, que se convirtieron en otra parte muy reconocible de mi look.

Has hablado abiertamente sobre la Generación Z, la salud mental y la comunidad. ¿Qué tipo de espacio querés crear alrededor de tu música más allá de la pista?

Quiero que las personas sean más abiertas entre sí y un poco más amables unas con otras. La música puede crear conexiones muy fuertes entre las personas y me encantaría que esa sensación existiera más allá de esas pocas horas en la pista.

Para mí, se trata de crear un espacio donde todos se sientan cómodos siendo ellos mismos, conectando con otras personas y demostrando amor sin pensarlo demasiado. Ya hay suficiente negatividad a nuestro alrededor, así que si la comunidad alrededor de mi música puede ser un lugar donde las personas se apoyen entre sí, se diviertan juntas y se vayan con un poco más de energía positiva, eso significa mucho para mí. Básicamente: difundir amor.

Después de un tour All Night Long con entradas agotadas, ahora viajás a Australia, Sudamérica y Estados Unidos. ¿Qué es lo que más te entusiasma descubrir a medida que Davyboi llega a nuevos públicos?

A nivel personal, siempre me interesa mucho conocer la cultura de las ciudades y los países que visito. Quiero entender qué hace la gente, cómo vive y cómo se siente la vida cotidiana allí. Incluso si es solo por unos días, disfruto mucho intentar formar parte de ese lugar en vez de simplemente llegar, tocar un show e irme de nuevo.

Desde la perspectiva de DJ, tengo mucha curiosidad por ver cómo reaccionan diferentes públicos a mi sonido y a mi forma de tocar. Especialmente en un lugar como Estados Unidos, sinceramente todavía no sé si voy a poder conquistar al público de la misma manera que puedo hacerlo en Europa, y eso es exactamente lo que lo hace emocionante. Es un nuevo desafío. Ponerme frente a personas que quizás todavía no me conocen ni conocen mi sonido y encontrar una manera de conectar con ellas a través del set es algo que realmente espero con muchas ganas.

La expansión internacional llega mientras Davyboi continúa trasladando esa misma energía al estudio. Producciones y colaboraciones como “Discotheque”, junto a Mika Heggemann, acompañan una etapa en la que su identidad se vuelve cada vez más definida: velocidad y contundencia, pero también melodía, nostalgia y una idea de la pista que depende tanto de lo que sucede en los parlantes como de las relaciones que se generan frente a ellos.

Ahora, con nuevos públicos por descubrir, el desafío pasa por comprobar hasta dónde puede viajar ese lenguaje. Para Davyboi, la respuesta parece seguir estando en aquello que dio origen al proyecto: mirar hacia la pista y encontrar caras sonrientes, amigos compartiendo el momento y un espacio en el que la intensidad no esté separada de la emoción.