

La música electrónica latinoamericana atraviesa un momento de expansión internacional, impulsada por una generación de artistas que busca construir su propia identidad sin responder necesariamente a las expectativas de la industria global. En ese contexto, los productores colombianos PETERBLUE y Noise Mafia unen fuerzas para presentar Vulgar, un proyecto colaborativo que combina distintas influencias y propone una mirada renovada sobre la música de club.
Con trayectorias desarrolladas desde universos sonoros diferentes, ambos artistas encontraron en esta colaboración la oportunidad de explorar territorios que difícilmente habrían abordado por separado. PETERBLUE, reconocido por su trabajo dentro de la escena Latin Club y su aproximación a los ritmos quebrados y las texturas funk, aporta una sensibilidad marcada por la experimentación rítmica. Noise Mafia, por su parte, incorpora la intensidad del trance, la energía rave y las estructuras más contundentes de la electrónica de festival.
El resultado es un proyecto que cruza referencias del merengue, el reggaetón, la champeta, la guaracha y el dembow con elementos del techno, el trance y el hard dance. Sin embargo, su intención va más allá de combinar géneros: buscan cuestionar las categorías que históricamente han definido qué sonidos tienen lugar dentro de la cultura de club.
El primer adelanto, “Tabaco Camel”, llegó el 16 de octubre a través de Warner Music. Con percusiones dinámicas, texturas phonk, sutiles elementos acid y una energía festiva, el single introduce el universo de Vulgar, un álbum previsto para noviembre que recupera sonidos frecuentemente asociados al mal gusto para reinterpretarlos desde una perspectiva contemporánea.
Para PETERBLUE y Noise Mafia, la identidad latinoamericana no depende de reproducir determinados patrones rítmicos, sino de una manera particular de entender, experimentar y crear música.
En esta nueva edición de Up Close, conversamos con ambos productores sobre el origen de su colaboración, la libertad creativa, las influencias que dieron forma a Vulgar y el lugar que ocupa Latinoamérica dentro de la escena electrónica internacional.
Elegimos “Tabaco Camel” porque sentimos que captura la esencia de lo que queremos transmitir con Vulgar. Es una canción audaz que combina naturalmente nuestros dos universos creativos, sin intentar encajar en un género específico ni seguir ninguna fórmula.
Desde el principio queríamos crear algo que se sintiera auténtico y que, al mismo tiempo, reflejara nuestra propia visión de cómo entendemos la música electrónica.
Creemos que “Tabaco Camel” es la mejor manera de abrirle la puerta a la gente a este universo. Es una pequeña muestra de lo que podemos crear juntos, pero todavía deja mucho espacio para sorprender a quienes nos escuchan con lo que viene. Experimentamos con muchos sonidos, culturas y perspectivas diferentes.
Nuestras raíces latinoamericanas están presentes en nuestra música incluso cuando no somos conscientes de ello. Crecimos rodeados de ritmos, sonidos y culturas que inevitablemente moldearon nuestra manera de entender y hacer música.
Para nosotros, lo interesante es que no necesitamos producir un género estrictamente latino para que nuestra música tenga una identidad latinoamericana. Podemos hacer trance, techno o cualquier otro estilo, y siempre habrá algo diferente en nuestra manera de interpretarlo, simplemente por el lugar del que venimos.
Al final, nuestra identidad no está definida únicamente por los ritmos que utilizamos, sino por nuestra historia, nuestras experiencias y nuestra manera de sentir la música. Creemos que eso es lo que hace único a nuestro proyecto.
Nunca quisimos que uno de nosotros simplemente se adaptara al sonido del otro. En cambio, queríamos encontrar un espacio donde ambos pudiéramos expresarnos con total libertad.
Lo más emocionante de colaborar es descubrir cómo dos maneras diferentes de abordar la música pueden complementarse y terminar creando algo que ninguno de los dos habría hecho por su cuenta.
Ese es realmente el núcleo de Vulgar: no se trata de encontrarnos a mitad de camino ni de llegar a un acuerdo entre nuestros sonidos, sino de construir una identidad completamente nueva a partir de ellos.
Lo que más nos atrajo fue cuestionar quién tiene realmente el poder de decidir qué es de “buen” o “mal” gusto cuando hablamos de música. Muchos sonidos que hoy se consideran innovadores o influyentes fueron criticados o despreciados en su momento.
Para nosotros, la música siempre ha sido libertad y no deberían existir reglas que determinen qué sonidos merecen ser tomados en serio.
Hay algo poderoso en tomar elementos que muchas personas podrían considerar vulgares, exagerados o incluso ridículos y transformarlos en algo con una identidad propia.
En definitiva, Vulgar también es nuestra manera de celebrar quiénes somos, nuestros gustos y nuestras influencias sin sentir la necesidad de justificarlos. No queremos hacer música simplemente para encajar en lo que se considera aceptable. Queremos hacer música que realmente amemos.
Definitivamente, la industria internacional está prestando más atención a Latinoamérica, pero todavía le queda mucho camino por recorrer para comprender realmente todo lo que está sucediendo en nuestra escena.
Durante mucho tiempo, la música latina estuvo encasillada en géneros y sonidos muy específicos, cuando en realidad nuestra diversidad musical es enorme.
Hay artistas en toda Latinoamérica haciendo un trabajo increíble, explorando nuevos límites sonoros y desarrollando proyectos que no encajan con lo que el resto del mundo espera escuchar de nosotros.
Para nosotros, lo más importante es entender que no necesitamos suavizar ni modificar nuestra música para conseguir aceptación global. Tenemos nuestra propia identidad, historia y perspectiva musical, y eso es lo que nos diferencia.
Es un momento emocionante porque estamos demostrando al mundo que Latinoamérica no se limita a seguir las tendencias globales: también tiene el poder de marcarlas.
La clave está en mantener la curiosidad sin olvidar quiénes somos. Nos encanta descubrir música nueva, explorar sonidos y observar cómo cambia la escena, pero nunca sentimos la necesidad de sumarnos a una tendencia simplemente porque está de moda.
Evolucionar no significa abandonar aquello que te hace único. Podemos transformar nuestro sonido, experimentar con distintos géneros y reinventarnos constantemente sin perder nuestra esencia.
No buscamos hacer música que simplemente capture una tendencia pasajera. Queremos crear música que la gente siga recordando mucho después de que ese momento haya pasado.
Vulgar revela lo que sucede cuando eliminamos por completo los límites creativos y dejamos que la fricción entre nuestros universos musicales tome el control.
Como venimos de mundos diferentes, desde los broken beats y los ritmos latinos hasta el trance más intenso y los sonidos de club más contundentes, la gente podría esperar una combinación predecible en la que simplemente nos encontramos a mitad de camino. En cambio, este álbum muestra una faceta completamente nueva de nosotros que ninguno habría podido descubrir por separado.
Quienes lo escuchen van a encontrarnos explorando territorios mucho más audaces, desprejuiciados y extraños que cualquier cosa de nuestros catálogos individuales.
El álbum demuestra nuestra voluntad de tomar sonidos que fueron descartados por considerarse de “mal gusto” o demasiado exagerados y convertirlos en música de club visceral y con una mirada hacia el futuro.
Más allá de lo técnico, también revela la confianza que compartimos en nuestras raíces. No nos interesa diluir nuestro sonido para encajar en fórmulas globales de música electrónica ni en clichés sobre cómo “deberían” sonar los artistas latinos.
Vulgar nos muestra divirtiéndonos de verdad, tomando grandes riesgos y demostrando que nuestra música no se limita a responder a lo que sucede en la pista de baile: también busca desafiarlo.