Hablamos con Fernando Eirin, que acaba de lanzar su nuevo sencillo, Rosedal

Hablamos con Fernando Eirin, que acaba de lanzar su nuevo sencillo, Rosedal

Fernando Eirin reflexiona sobre la pospandemia, el control de la industria, la crisis ambiental y la pérdida de libertad

Noticias | Por DJ Mag Latinoamérica | 13 de mayo de 2026

Fernando Eirin es uno de los artistas latinoamericanos más lúcidos del circuito actual sobre lo que pasó con la música electrónica en la pospandemia. Uruguayo, empezó a tocar en 2006, más adelante pasó dos años trabajando en Argentina y, en 2019, se mudó solo a Madrid en un movimiento que él describe más como búsqueda de silencio que de un lugar. Fue allí, a los 37 años, sin formación musical, con nada más que un par de auriculares y un mouse, que empezó a producir. Sus tres primeros temas — El Remanso, El Olvido y Mariposas — nacieron de ese setup mínimo, después de una travesía interna que reorganizó la forma en que se relaciona con su propia creación.

En 2025, fundó el sello independiente Cala Music y debutó con Vindication, un manifiesto sonoro contra el autoritarismo que él describe como una pintura sin marco. Ahora, en 2026, lanza Rosedal — un homenaje a la naturaleza y a la vida animal que también es una crítica directa al colapso ambiental. 

Como continuación de este ciclo, Eirin ya prepara el lanzamiento de “Real Freedom”, una pieza que profundiza su lectura sobre el concepto de libertad al conectarlo directamente con la especulación inmobiliaria, la actuación de fondos de inversión y lo que él describe como una “dictadura del capital”.

Su lectura sobre la captura de la escena por fondos de inversión, la homogeneización empujada por el algoritmo y la desaparición del espacio para cualquier cosa que se atreva a salir del formato es una de las más afiladas que se escuchan hoy — y dialoga directamente con la posición de América Latina dentro de ese engranaje global. Hablamos con él sobre todo eso.

Empezaste a producir a los 37 años, sin formación. Mirándolo ahora, tres años después y con Cala Music ya en marcha, ¿qué cambió en tu forma de crear entre los primeros temas — hechos solo con auriculares y mouse — y lo que producís hoy?

Creo que los primeros temas son Fernando Eirin en estado puro. 100% visceral. Sin conocimiento musical o de informática, pero con muchísima pasión y dedicación. Esas primeras canciones que hice, fueron un descubrimiento difícil de explicar con palabras. La sensación de que el tiempo volaba cuando producía, (tengo TDAH, eso para mí siempre fue muy difícil) me hacía involucrarme cada vez más.

En lo conceptual creo que fui encontrando un camino, un sonido diferente, uno propio.  En cuanto a la forma de crear, tener más herramientas te da un abanico de opciones infinitamente mayor, sumado al conocimiento que adquirí durante el curso, me permite crear un material de mayor calidad y complejidad. Desde un abordaje distinto. Igualmente, tengo muchísimo por aprender.

Describís febrero de 2020 como un punto de quiebre: el regalo de unos auriculares que marcaron tu vida. Se quedaron guardados más de dos años antes de que los usaras. ¿Qué crees que estaba pasando en ese intervalo? ¿Por qué tardaste tanto en abrir la caja?

Es una buena pregunta, que requiere una respuesta muy íntima.

Hay que poner en contexto que yo estaba atravesando una crisis existencial, y este era el comienzo de una experiencia totalmente incierta en mi vida.

Voy a retrotraerme un poco para que se entienda. 

El 26 de noviembre del 2018, tuve mi primera reunión de Alcohólicos Anónimos. Sin dudas, la experiencia más transformadora de mi vida. Un antes y un después.  Descubrí una comunidad de grandes personas, que me ayudó muchísimo y de la que estoy y estaré por siempre más que agradecido. Y a su vez, empecé a transitar una conexión con la fe, a otro nivel. 

Una de las cosas que empecé a recuperar a medida que pasaban las semanas, meses, fue la lucidez. Esa misma, fue la que me hizo darme cuenta de que, no solamente no era feliz, sino que estaba perdido. Estaba viviendo en piloto automático, y trabajando en algo que no me llenaba en lo más mínimo, en lo personal o profesional. 

Tenía que haber algo más en mi vida, pero el tema era ver si estaba dispuesto a dejarlo todo por descubrirlo. Porque en el fondo, yo sabía que era la única forma.  La realidad es que la mayoría de las cosas que hice en mi vida las había hecho más por descarte que por convicción, y cuando fui consciente, entendí que inmediatamente tenía que agarrar las riendas de mi vida.  Las cosas podrían funcionar o no, pero iba a ser mi decisión, de nadie más.

Me vine a España sin conocer a nadie y sin dinero, pero no me importaba. Necesitaba estar solo, reflexionar y mucho. Acerca de todo. Necesitaba encontrar una motivación, un propósito en la vida. No me importaba arrancar de cero, creo que, al revés, es lo que estaba buscando.

Volviendo a tu pregunta creo que las razones por la que estuvo cerrada tanto tiempo son dos: Por un lado, creo que no tener tiempo para hacerlo con la dedicación que sabía que requería, ya que estaba trabajando en una oficina de 9 a 6. Pero en mayor medida, diría que el miedo…Internamente sabía que mi felicidad a nivel profesional tendría que estar ligada a la música. No sabía desde qué lugar, pero siempre fue mi pasión. Y el solo hecho de pensar que me enfrentaba ante este desafío y no tenía una buena sensación, que era lo más probable, me hacía postergar esa decisión. 

No estaba preparado para enfrentarme, a que toda mi vida, iba a ser como venía siendo. En piloto automático.

Vindication fue descrito como manifiesto sonoro contra el autoritarismo. Rosedal es un homenaje a la naturaleza con una lectura crítica sobre el colapso ambiental. De “Real Freedom” pudimos ver un avance en el video que publicaste. El próximo tema de esta serie de cuatro, ¿va a seguir el mismo principio? — la música como posicionamiento — o estás pensando en otras direcciones?

Como bien dices, “Vindication” fue el primero de una secuencia de cuatro canciones, que son representaciones artísticas a través de sonidos. En esta canción, encontramos una confrontación entre el poder hegemónico de las tecnológicas y una parte de la sociedad. Considero que estas, son el principal impulsor del caos que vivimos en la actualidad, donde el relato, mata al dato. Lo que pasó con la música antes y después de la pandemia, es lo mismo que pasó con la economía mundial. El poder quedó concentrado en muy pocas manos. Y al revés de lo que nos quieren vender, cada vez somos menos libres. Porque ellos directamente controlan los medios, la nube, el mercado y su volatilidad.  Quién hubiera pensado que los paladines de la “libertad” y el libre mercado, iban a terminar imponiendo un sistema monopólico, sin competencia?

Voy a poner un ejemplo que rompe los ojos:

Jeff Bezos 2019 – 124.700 millones de dólares
Jeff Bezos 2026 – 268.800 millones de dólares

Amazon hoy controla los precios de todos los productos que comercializa, y no los fabricantes de  estos productos.

Estamos incentivando una plataforma que ha destrozado la economía minorista a nivel mundial, generando una cantidad de cierre de comercios, incalculable. Todo esto bajo competencia desleal para mantener su monopolio.

Y ante esta generación de poder y riqueza a niveles desorbitantes, uno diría que, por lo menos, esta empresa necesita más personal… No, lo opuesto. En el mes de octubre de 2025 despidió a 14.000 empleados y en enero de este año, a otros 16 mil empleados.

Y para rematar, ha anunciado que para el año 2033 planea despedir o no cubrir 600.000 puestos impulsados por la automatización y la inteligencia artificial.

Lo peor de todo, es que los responsables somos nosotros mismos, la sociedad, que consumimos compulsivamente, sin necesidad. En la pandemia fue totalmente entendible, pero ahora, no le encuentro explicación.

Consumir Amazon = Apoyar la precarización del sistema.

Luego Rosedal, que es una pieza donde me sumerjo en la naturaleza y los animales. Intentando generar conciencia de los daños que está generando y va a generar la IA. Consumiendo millones de toneladas de agua dulce, para enfriar los centros de datos. Aquí muestro todo lo que está en juego. No hay forma de que no termine impactando en el ecosistema.

Y con respecto a tu pregunta de mi próximo trabajo, si. Creo que he tocado temas trascendentes en estas cuatro canciones, pero esto no significa que todos mis trabajos vayan a ser interpretaciones artísticas de índole político. Yo no empiezo una canción con una estructura en la cabeza, todo lo contrario. Desde cero y sin saber ni que estilo puede salir.
Igualmente creo que sí, puede haber otros, quizás sin una explicación previa tan explícita. Considero importante, que el oyente, pueda hacer su propia interpretación de lo que escucha.

Dijiste que James Holden y Border Community fueron un quiebre en tu vida, y que parte de la escena perdió impulso cuando Holden siguió otros caminos. ¿Qué te enseñó ese movimiento sobre cómo construir una identidad sonora que sobreviva a su propio tiempo?

Descubrir a James Holden definitivamente fue un quiebre.  Durante los 2000, la música que se editaba, a mi entender, era de muy buena calidad. Sellos como Bpitch Control, Kompakt, Cocoon, Minus, estaban muy bien posicionados y pese a esto, un grupo de jóvenes logró imponer un sonido totalmente innovador, creativo.

Creo que Border Community le dio a la escena un toque de sensibilidad sonora. Música melódica, pero de una forma alternativa. Llevaron la música electrónica, un poquito más allá. Pero yendo específicamente a tu pregunta, vi cómo surgió el movimiento pero también cómo se desmoronó por completo. El día que James Holden dejó su carrera como DJ para emprender otros caminos musicales, el movimiento colapsó.

De un día para el otro, la comunidad que se había instalado, desapareció. Y esto, supuso que un grupo de grandes artistas, perdieran  mucha visibilidad, porque estaban bajo ese paraguas. Entendí que si un movimiento no tiene un representante en el Top Tier, como era el caso de James Holden, lamentablemente no se puede sostener. Creo que ha sido una involución importante para la escena a todo nivel, pero por sobre todo, creativo.

Tu lectura sobre la captura de la escena por fondos de inversión es una de las más directas que se escuchan hoy, y resuena de un modo particular en América Latina — donde históricamente la escena underground siempre operó con menos recursos y más resistencia. ¿Ves a América Latina como un espacio que todavía escapa de esa lógica? ¿O ya llegó también acá?

Tengo entendido que el club más emblemático de América Latina, Warung, estará cerrando en estos meses. Y por lo que leí, es para hacer un proyecto inmobiliario…La verdad, no sé qué es peor.
Igualmente, dejando de lado el porqué, cierra un Patrimonio de la Cultura Electrónica…y me parece terrible.
Con respecto a lo que viene sucediendo en Europa, creo que sí está  relacionado con el dinero, como todo, pero por sobre todo con el control.

Pongamos el ejemplo del fondo israelí KKR: Este grupo que se dedica a la ciberseguridad, tecnología y centros de datos, y según varias fuentes, también está ligado a la industria armamentística, se hizo en 2024 de 80 festivales en Europa. La pregunta es, qué interés puede tener en entrar en un negocio, que no tiene vínculo  alguno, con su especialidad?

Y desde mi punto de vista, no tiene que ver con la rentabilidad que tienen los festivales, que pueden ser importantes, no digo que no. Pero lo relaciono más con el control de la narrativa. 80 festivales, son 80 espacios de comunicación, en un segmento de edad muy cotizado. En su conjunto, diría un medio de comunicación. Gaza destruida, miles de niños y mujeres asesinadas, y artistas, pese a saber quiénes están involucrados, prefieren mirar hacia el costado, y aceptar dinero de muy dudosa procedencia, a cambio de silencio o simplemente no decir nada, porque no les interesa.

Basta con ver las redes sociales de los Djs del momento para ver si encuentran referencias sobre alguna de las gravísimas situaciones que estamos viviendo. 

¿Es esta la escena que queremos? Artistas completamente ajenos a cualquier problema social o político que surja?

No puede ser que, para un artista que se autodenomina “underground”, no tomar una postura o involucrarse, se haya convertido en algo positivo. Hace 10 años, habrían sufrido graves consecuencias por parte de la industria.

Por otro lado, es difícil cambiar las cosas, si a la audiencia no le importa el comportamiento que tienen los artistas fuera de la cabina.

Hablaste de “individualismo colectivo” entre quienes se oponen al statu quo de la industria — gente que quiere hacer algo, pero solo bajo los reflectores. ¿Qué tiene que pasar para que esa oposición se vuelva algo realmente organizado?

Lo que visualizo es, por un lado, una postura muy clara de una parte de la sociedad a nivel mundial, en bloque, de defender el individualismo a como dé lugar, enmascarado en la palabra libertad, etc…Por el otro lado (donde considero que estoy), no se ve la solidez para hacer frente a la magnitud de poder del que estamos hablando. Creo que cada uno piensa en su colectivo y punto. Y cuanto más influyente piensa que es, es ese ego, el que impide un bien común. Estoy convencido de que esto se puede revertir, pero no sin un compromiso mayor y más unificado que el actual.

Decidiste que los temas largos, narrativos, fuera del formato pegadizo, son una elección innegociable. Eso te deja afuera de canales que hoy pesan mucho — las playlists de Spotify rechazan tu música por durar más de cuatro minutos, por ejemplo. ¿Cómo construís público sin pasar por estos canales?

El tema es cómo cada uno percibe lo que hace. Quizás hay productores/as, que buscan hacer temas enfocados en lo que pide el mercado, lo que esté de moda y les va muy bien. Me parece fantástico. Yo no puedo, mi composición es desde el alma. Mi involucramiento a nivel emocional es total. Mis emociones más íntimas, están en esos sonidos. Son un reflejo de mí y de cómo pienso.  Intento verlo como algo atemporal. Igualmente, esto no significa que todas mis canciones vayan a durar 8 minutos.  Es más, ahora estoy trabajando en dos proyectos que no parece que vayan a durar ese tiempo, pero porque se está dando de esta manera, no por adaptarme.

Con respecto a Spotify, es correcto. Me ha sorprendido mucho y claro que condiciona la cantidad de oyentes, visibilidad y reproducciones. Igualmente creo que con “Vindication” por más que recibiera muy buenos comentarios, pasa por otro lado.  Igualmente con Rosedal me está sucediendo lo mismo.

Esta plataforma está decidiendo por todos nosotros, la duración que deben tener las canciones y el estilo que hay que componer…Dantesco.

Tampoco he podido promocionar en Instagram, en ningún país de la Unión europea, mis tres trabajos audiovisuales. Como habrás visto, se entiende más en profundidad el concepto que quiero transmitir. Lo visual juega un rol clave.

Por suerte, si he podido hacer la campaña que tenía en mente para Sudamérica y eso me ha permitido conectar con personas que sienten interés por lo que hago y a su vez, compartir un pensamiento en común. Sin dudas, para mí es lo más importante. Desde ya, un agradecimiento muy grande a cada uno de los que están siguiendo este proyecto.

Este camino, está siendo un aprendizaje de vida importante, pero también un choque muy duro con la realidad de este mundo y cómo funciona.
La resiliencia es determinante.

Nos gustaría que también profundizaras un poco más en el concepto de tu próximo single, “Real Freedom”. ¿En qué momento esta idea se convirtió en música y cómo tradujiste ese conflicto en términos sonoros dentro de la pieza?

Real Freedom, surgió de la narrativa de determinados sectores políticos que hablan de la palabra libertad, y se rasgan las vestiduras en nombre de esa palabra, pero en el fondo lo único que les interesa, es la libertad financiera. En esa risa siniestra, se encuentran los impulsores de la desigualdad. Los políticos y empresarios especuladores, sin escrúpulos…Como muestro en el video, devorando muchísimos edificios de Madrid, generando una subida de precios y una falta de vivienda, sin precedentes. Es más, como escribo en la publicación, el edificio donde vivo fue adquirido por un Fondo y me tengo que ir en junio. Y por el otro lado, resuena una voz misericordiosa, cuándo se muestra la otra cara de todo esto. La de la sociedad que sufre las consecuencias. Entonces, no hay que ser muy iluminado para darse cuenta de que algo no cuadra en el relato. Entre líneas el mensaje es “Si no tienes dinero, nunca vas a ser libre”. Este es el pensamiento de una parte de la sociedad. Lo que descubrí es que nunca me sentí, ni me siento tan libre, como cuando estoy componiendo o cuando estoy en una cabina. Imagina la diferencia de perspectiva. Unos ven la libertad en el dinero y otros en el arte, en la creación.

Hablas de una plataforma con participación real del público en las decisiones y espacio para iniciativas que van más allá del sonido. ¿Cómo imaginas eso en la práctica? ¿Qué tipo de iniciativas sociales o musicales te gustaría ver naciendo desde el proyecto?

Descubrir la composición musical le dio un vuelco de 180 º a mi vida. Una conexión más profunda conmigo mismo y con lo que me rodea. Realmente creo que se pueden hacer muchas cosas, a todo nivel. Lo que se necesita es compromiso. Esta comunidad no es de palabras, es de hechos. Ya hay demasiadas palabras…

Este proyecto que estamos empezando, tiene como finalidad generar conciencia a través de la música y que la gente se esté identificando con las temáticas de las canciones, me genera una gran alegría.  En la práctica lo imagino, tomando decisiones como colectivo, por ej: Se plantean determinadas iniciativas a impulsar o apoyar. La idea es que cada seguidor cuente con un voto y la iniciativa que tiene mayor cantidad de votos es la que llevaríamos a cabo. Pero como en todo, hay cosas que no dependen de uno solo. Tenemos que seguir creciendo como comunidad, lo que nos va a permitir, tener una voz más fuerte. Es más bien un deseo, que ojalá se pueda hacer realidad.

Última pregunta. Dijiste que todo lo que se sostiene solo con dinero termina colapsando, y que la pasión es lo que sostiene las cosas a largo plazo. Dentro de diez años, ¿qué tiene que ser verdad para que sientas que este proyecto valió el esfuerzo — más allá de números, lanzamientos o reconocimiento?

A nivel personal para mí es muy importante todo lo que he podido descubrir de mí mismo. En cuanto al proyecto en sí, es sin dudas, el mayor desafío al que me he enfrentado en mi vida. Pero de una u otra forma, pese a los obstáculos, estamos logrando acceder a un público que conecta con el proyecto. Vivimos en una sociedad que, en su mayoría, no se cuestiona las cosas. En gran medida porque el sistema no quiere que lo hagas. Quiere que estemos todos el día trabajando, luchando por sobrevivir, en un mundo cada vez más competitivo y cruel, generando grandes divisiones en la población.

El poder tiene muy claro una cosa, divide y reinarás. Y hasta ahora lo viene logrando a la perfección. Me encantaría pensar que podemos agregar nuestro granito de arena y hacer frente a los que están destruyendo nuestra cultura.

Por otro lado, vivir de la música, pero simplemente vivir. Descubrir la composición musical, como comente anteriormente, en cierta manera fue una salvación, agregarle otro ingrediente le quitaría sustento al movimiento.Quizás si en el futuro hubiera más ingredientes, también sería la comunidad la encargada de decidir qué hacer. No yo.