KLOUD: “Cualquiera puede ser KLOUD; todos somos KLOUD”

KLOUD: “Cualquiera puede ser KLOUD; todos somos KLOUD”

En su debut en Teletech con “NO MERCY”, el enigmático artista profundiza sobre el anonimato, dos décadas dedicadas a la producción y una filosofía que entiende cada set como una obra construida íntegramente desde su propia música.

Noticias | Por DJ Mag Latinoamérica | 18 de septiembre de 2026

KLOUD lleva años construyendo un proyecto en el que la identidad del artista queda deliberadamente en segundo plano. Sin rostro ni voz pública, y con un cuadrado rojo como principal símbolo visual, su universo busca desplazar la atención hacia la música y la experiencia colectiva. Una filosofía que también atraviesa sus presentaciones: cada set está compuesto exclusivamente por producciones propias, combinadas e improvisadas en tiempo real.

Ese concepto encuentra ahora un nuevo capítulo con “NO MERCY”, su debut en Teletech. Lanzado este 18 de septiembre, el track lleva su sonido hacia un terreno de percusión industrial, tensión breakbeat y presión constante. En esta edición de Up Close, KLOUD habla con DJ Mag Latinoamérica sobre su manera de entender la performance, su relación con el techno después de más de dos décadas produciendo música, la decisión de permanecer anónimo y la influencia de Eric Prydz en su visión artística.

Tocás sets compuestos íntegramente por tu propia música. ¿Qué libertad te da eso que un DJ set más tradicional no podría darte?

Me gustaría aclarar que no soy DJ. Soy un artista que utiliza el mismo equipamiento que usaría un DJ para interpretar su arte. No diría que esto me da más “libertad”, porque en cierto sentido en realidad es más restrictivo, pero lo que el oyente está experimentando proviene completamente de mí.

Construyo mis tracks para que funcionen con todos mis otros tracks, mezclándolos entre sí para crear nuevas combinaciones y experiencias, 100% improvisadas. Nunca sé qué disco voy a tocar después, y eso hace que sea emocionante tanto para mí como para la pista de baile. Esa es la libertad que siento.

Llevás más de 20 años produciendo música electrónica, mucho antes de que KLOUD tomara su forma actual. ¿Qué mantuvo viva tu curiosidad durante todo ese tiempo?

La música. Ha sido increíble formar parte de toda la ola que se desarrolló hasta llegar a lo que tenemos hoy. Pasé de ser fan a estar en algunos de los escenarios más grandes, así que pude experimentarlo todo. Como soy anónimo, todavía entro muy seguido entre el público para vivir el show desde ahí.

Pero el tipo de música hacia el que gravito está más cerca del house o del techno old school que de las tendencias actuales. Me encanta tocar música rápida porque es una representación de mí como artista, pero como oyente prefiero las cosas más lentas y con más groove.

Incluso diciendo eso, mi curiosidad por la música nunca termina. Simplemente creo que hoy es más difícil encontrar artistas que no quieran sonar como todos los demás. A los artistas del futuro: sean ustedes mismos, no lo que ven en las redes sociales.

El techno es central para KLOUD actualmente, pero exploraste lados muy diferentes de la música electrónica a lo largo de tu carrera. ¿Qué te permite expresar el techno que otros géneros no te permitían?

Disfruto el aspecto en vivo del techno. Disfruto esa sensación que tenés cuando te perdés dentro del set, tanto como artista como fan.

KLOUD solía crear canciones; como compositor, y algún día volverá a hacerlo. Tienen un lugar especial en mi corazón, al igual que en el de quienes se enamoraron de ellas. Pero, para mí, las canciones pertenecen a las bandas y a los artistas en vivo. No quiero escuchar una canción reproducida por un DJ.

Quiero escuchar una mezcla, un paisaje sonoro que me lleve de viaje sin saber hacia dónde va, pero confiando en que el DJ me llevará a algún lugar especial. En cuanto escucho un remix pop repentino o una transición abrupta hacia otro track, salgo del groove.

Para mí, un buen DJ nunca pierde ese groove. Te mantiene perdido dentro del sonido y va preparando el camino hacia lo siguiente. Eric Prydz hace esto muy bien y es mi estrella polar en cuanto a cómo entiendo un DJ set.

Deliberadamente mantuviste tu rostro, tu voz y tu vida personal alejados del proyecto. ¿Se volvió más difícil mantener ese misterio a medida que KLOUD creció?

Como esta escena glorifica a sus artistas, para mí es más fácil mantenerme desconectado. El objetivo de KLOUD es que todos puedan verse reflejados en él. Cualquiera puede ser KLOUD; todos somos KLOUD.

Para mí, mantener mi privacidad como ser humano detrás del proyecto es importante, tanto por mi propia salud mental como por el ego. Creo que es fácil para cualquier persona desarrollar un ego cuando se convierte en el centro de atención. No me gusta cómo me hace sentir el ego. Prefiero distanciarme de él y crear arte de manera inocente, con intenciones puras y un corazón puro.

Solés mencionar a Eric Prydz como una influencia, particularmente por mantenerse fiel a su propia visión. ¿Qué aprendiste observando la evolución de su carrera?

Es interesante observarlo porque tuvo “hits”, proyectos paralelos y un nivel enorme de reconocimiento, mientras se mantuvo fiel a sí mismo durante todo el recorrido. Sabe lo que es y entrega exactamente eso.

Eric Prydz se desliza por sus sets de una manera tan fluida que no podés evitar sentirte en trance. No sigue tendencias; permanece siendo quien es. Así es como manejo mi proyecto.

Para mí, cada set suyo que vi me llevó por un viaje que se sintió espiritual. Nunca escucho su música fuera de sus sets. Es decir, no son sus canciones individuales lo que me importa, sino cómo las une para crear algo especial.

Cada track es un color y el set es la pintura. Así entiendo mis propios discos y mis sets. Ningún color —ningún track— es especial por sí solo; lo importante es cómo todos encajan dentro del set.

“WE ARE KLOUD” sugiere algo más grande que un artista o un género. ¿Qué significa esa idea para vos hoy y en qué querés que se convierta?

WE ARE KLOUD es para quienes aceptan ser quienes son. Se trata de ser individualista, pero no hasta el punto del aislamiento. Es más grande que yo y más grande que la música. Es un entorno en el que todos pertenecemos, si queremos hacerlo.

Entrar en KLOUD es entrar en la atmósfera de mis sets: entregarte a la experiencia y disfrutar el presente junto a personas que sienten de una manera similar.

Con “NO MERCY”, KLOUD traslada esa filosofía a Teletech por primera vez. La nueva producción mantiene la contundencia que define su etapa actual: percusiones industriales, bajos profundos y una estructura diseñada para sostener la tensión en pista, incorporando pasajes breakbeat antes de regresar al pulso más pesado del track.

Pero detrás de esa intensidad aparece una idea que atraviesa toda su propuesta: hacer que la identidad individual importe menos que la experiencia. Entre anonimato, improvisación y un catálogo propio que funciona como materia prima de cada presentación, KLOUD continúa construyendo un universo en el que ningún track pretende existir de manera aislada. Como él mismo lo plantea, cada uno es apenas un color; la verdadera obra aparece cuando todos forman parte de la misma pintura.