

Thais Hartmann, conocida artísticamente como Molothav, forma parte de una nueva generación de artistas que está ampliando los límites del techno brasileño. Nacida en Maringá, Paraná, encontró una identidad propia al incorporar percusiones, sonidos de la naturaleza y elementos cinematográficos a la intensidad del peak-time techno europeo.
Su música ya apareció en sellos como EXHALE, Takeoff Music y Kurai Records, con el respaldo de referentes como Amelie Lens, Space 92 y Marie Vaunt. Tras presentarse en Brasil, Europa y Norteamérica, la productora prepara nuevos lanzamientos mientras desarrolla Synthesi Techno, su propio ciclo en São Paulo.
Tu sonido combina el groove brasileño con la intensidad del peak-time techno europeo. ¿Cómo desarrollaste ese equilibrio y qué hace que tu identidad musical sea especialmente brasileña?
Durante los últimos años, fui incorporando cada vez más experimentación a mis producciones. Durante mucho tiempo me sentí atrapada por conceptos que ya no me permitían crear con libertad. Llegó un punto en el que hacer música comenzó a sentirse limitante en lugar de inspirador, y eso me dejó creativamente insatisfecha.
Fue entonces cuando encontré un nuevo camino. Comencé a incorporar percusión brasileña y sonidos inspirados en la naturaleza —algo que nuestro país tiene en abundancia— dentro de mis producciones. Eso abrió para mí un mundo completamente nuevo de posibilidades.
Disfruto especialmente explorar estos elementos durante los breaks de mis tracks, donde existe espacio para construir una atmósfera más profunda y cinematográfica. Allí puedo crear tensión y emoción, utilizando texturas inesperadas para cautivar al oyente antes de contrastarlas con la profundidad, la energía y la intensidad de los drops de techno.
Para mí, de eso se trata la libertad creativa: permitir que diferentes influencias colisionen. No veo los géneros como límites, sino como posibilidades. Mientras la emoción sea honesta y la energía pertenezca a la pista de baile, soy libre de explorar hacia donde me lleve la música.
En poco tiempo publicaste música en sellos como EXHALE, Takeoff y Kurai Records. ¿Qué significaron esos logros para tu carrera y cómo influyeron Amelie Lens, Space 92 y Marie Vaunt en tu recorrido?
Desde que decidí enfocar mis producciones en el techno, estos tres artistas fueron mis mayores inspiraciones, junto con algunos otros a quienes admiro profundamente. En entrevistas anteriores siempre mencioné a Amelie Lens como una de mis principales referencias, no solo por su sonido, sino también por la manera en que construyó su carrera.
Durante un tiempo me dediqué a crear música que sintiera que podía conectar con ellos, procurando siempre no perder mi identidad ni la forma en que me gusta contar una historia a través de mis tracks.
El trabajo dio resultado. Recibieron mi música con muchísimo cariño y me apoyaron desde el comienzo. Cuando artistas como Amelie Lens, Space 92 y Marie Vaunt creen en tu trabajo, sentís que alcanzaste un nuevo punto en tu carrera. Es una sensación increíblemente gratificante.
Siempre voy a estar agradecida por las oportunidades que me dieron y por la confianza y el apoyo que continúan ofreciéndome.
Tocaste en uno de los festivales más importantes de Brasil, Universo Paralello, y completaste varias giras por Europa y Norteamérica. ¿Qué diferencias encontrás entre esos públicos y qué te enseñaron esas experiencias como artista?
Cada vez que actúo, especialmente en un país diferente, regreso siendo una artista ligeramente distinta. Siempre digo que, si tocás en una fecha, sentís la energía de la pista a través de la reacción de la gente y volvés al estudio sin haber cambiado de alguna manera, probablemente estés muerta por dentro. Hehehe.
Cada presentación es una oportunidad para probar música nueva, tanto mis propios tracks como canciones de otros artistas que forman parte de mis sets. Me llevo conmigo al estudio la energía del público, sus reacciones y esos momentos compartidos.
Cada audiencia es diferente. Cada ciudad responde a su manera. Para mí, esa es la parte más hermosa de salir de gira. No se trata solamente de tocar y conocer nuevos lugares, sino de crecer como artista, salir de tu zona de confort y permitir que cada experiencia transforme la música que vas a crear después.
Recientemente compartiste escenario con Space 92 durante su showcase en ADE. ¿Cómo fue esa experiencia y qué importancia tienen estos momentos para que el techno brasileño alcance mayor reconocimiento internacional?
Cuando recibí la invitación de su equipo, no podía dejar de pensar en un momento de 2023. Estaba en un asado con amigos, viendo uno de sus sets en YouTube, mostrándoles su música y diciéndoles lo excepcional que me parecía.
Por eso, estar en ADE y compartir escenario con una de mis mayores inspiraciones fue sinceramente indescriptible.
Cuando regresé a Brasil recibí muchísimos mensajes hermosos. Ver lo orgullosos que estaban los fans que siguen y apoyan mi trabajo hizo que ese momento fuera todavía más significativo.
Realmente creo que, cuando los artistas consolidados generan espacio para quienes están emergiendo, toda la escena electrónica se fortalece. Eso ayuda a que los nuevos talentos lleguen a personas de todo el mundo y no solamente de su propio país. Al final, es algo que nos beneficia a todos.
El techno está evolucionando rápidamente, con nuevos artistas apareciendo en diferentes lugares del mundo. ¿Hacia dónde creés que se dirige el género y qué papel esperás que tenga Molothav en su futuro?
Creo que el techno se está abriendo cada vez más a artistas que quieren aportar su propia cultura y visión, en lugar de intentar adaptarse a un sonido predefinido. Ese es el futuro del que quiero formar parte.
Quiero que Molothav contribuya celebrando la belleza de la fusión musical. A través de sonidos híbridos, influencias brasileñas, narrativas cinematográficas inspiradas en mi pasión de toda la vida por el cine y la experimentación, espero demostrar que estas fusiones de géneros y subgéneros pueden existir sin comprometer la esencia de ninguno.
No se trata de reinventar ni de cambiar lo que ya existe. Se trata de tener la libertad de explorar nuevas posibilidades.
Mirando hacia adelante, ¿qué sigue para Molothav? ¿Podemos esperar nueva música, colaboraciones o algún proyecto especial durante los próximos meses?
A finales de julio no solamente voy a concretar mi esperado regreso a EXHALE, sino que también voy a realizar mi debut en Sudamérica. Volveré a participar de Space 92 presents Takeoff con dos sets B2B: uno en Mendoza, Argentina, y otro en Santiago de Chile.
Será otro desafío muy emocionante, al igual que nuestro B2B en ADE. Tocar junto a una de tus mayores inspiraciones siempre es tan inspirador como exigente. Estoy increíblemente entusiasmada y honrada por haber recibido la invitación.
Al mismo tiempo, finalmente lancé un proyecto que quería concretar desde hace mucho tiempo: mi propio evento, Synthesi Techno, construido alrededor de la filosofía que viene guiándome creativamente: “Impulsados por la libertad creativa, dedicados a la pista de baile”. La primera edición tuvo lugar el 17 de julio en São Paulo y fue un comienzo increíble.
Synthesi nació de mi convicción de que la música está en constante evolución. Mi visión es crear un hogar para quienes comparten esta idea: un lugar donde los fans puedan descubrir y celebrar nuevas posibilidades y sonidos, y donde los artistas tengan libertad para explorar y experimentar sin límites.
Quiero presentar talentos emergentes de Brasil, invitar a artistas que ya están generando impacto alrededor del mundo y ayudar a fortalecer la escena techno brasileña, contribuyendo activamente a su crecimiento y evolución.
Y, por supuesto, todavía hay mucha más música en camino antes de que termine el año. No puedo esperar para compartir mis próximos tracks con el mundo.
Con nuevos lanzamientos, presentaciones internacionales y un proyecto propio que busca dar espacio a otros artistas, Molothav atraviesa una etapa decisiva. Su crecimiento refleja también el momento de una escena brasileña que comienza a ocupar nuevos espacios dentro del circuito global.
Lejos de limitarse a reproducir fórmulas, la productora propone un techno atravesado por su origen, su vínculo con el cine y una búsqueda constante de libertad. Una identidad que continúa evolucionando tanto en el estudio como en cada pista de baile que visita.