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Sister Bliss: Todos bendecidos

Sister Bliss: Todos bendecidos

La integrante de Faithless habló sobre el próximo álbum de estudio de la banda, “All Blessed”.

Fotos: Blue Laybourne
Entrevista: Hernán Pandelo

La videollamada con Sister Bliss tiene lugar el día que sale a la luz el single “Synthesizer”, primer corte promocional de lo que será el nuevo álbum de estudio de Faithless. Desde su casa de Londres, la artista nos atiende la videollamada rápidamente. Se la nota ansiosa, con ganas de hablar un poco de su nuevo trabajo.

“All Blessed” es el primer álbum de estudio que Faithless lanzará en 10 años. Un trabajo que empezó a tomar forma después del éxito que tuvo su álbum de remixes “Faithless 2.0” y que los ha visto trabajar de manera incansable por muchos años.

Con el álbum terminado, hablamos con la experimentada Ayalah Deborah Bentovim, a quien todos conocemos como Sister Bliss, desde su casa de Londres, donde vive junto a su hijo de nueve años, quien no ha ido a la escuela hace una buena cantidad de meses. Nos atiende videollamada minutos después de que el cielo de la capital inglesa se ponga negro. “Acaba de empezar a llover muchísimo”, nos cuenta…

Más allá de este clima feo, hablemos un poco del aislamiento en general. ¿Cómo la has pasado?

“¿Qué puedo decir? No trabajo desde marzo, todos mis shows están cancelados… Es un momento muy preocupante. Mi hijo no va a la escuela desde hace seis meses. Él necesita volver a la escuela. Me siento afortunada de tener una banda, de hacer música, de no ser solo una DJ y depender de mis shows en vivo. Y no estoy empezando… Llevo ya unos 30 años tocando en los mejores clubes del mundo, los mejores festivales, en todos lados. Entonces, puedo tener una mirada más filosófica al respecto. Pero si fueran mis inicios, mi primer año con grandes shows, y se cancela todo, estaría más que deprimida. Creo que es un tiempo muy angustiante para quienes dan sus primeros pasos. Quiero decir, estoy preocupada y estoy haciendo esto hace 30 años. Yo hago música para TV y para películas y no han estado filmando nada de eso, por ejemplo.”

“Si no podemos comunicarnos en clubes y festivales, al menos, podemos escuchar música y sentirnos menos solos.”

¿Y qué hay de la creatividad en estos tiempos? ¿Sientes que estos cambios tuvieron impacto en el álbum?

“Sí. Ya teníamos hecho el 80% del álbum de Faithless y eso nos fue presionando para terminar todo en estas últimas semanas, que seguimos retocando algunas cosas. Para mí, es muy importante que el álbum tenga una coherencia y cuente una historia así que queríamos hacerlo sonar lo mejor que podíamos. Algunas cosas fueron más difíciles, como algunas colaboraciones que había y que no podíamos concretar… Así que cambiaron algunos tiempos. Para muchos, lo mejor de la cuarentena era tener tiempo para ser creativos y pasársela en el estudio pero yo no lo sentí así, porque estaba en casa con mi hijo todo el tiempo y teníamos que hacer la tarea… Fue muy difícil, para mí, poder cambiar de eso a mi lado creativo. Todo este tiempo ha sido un gran desafío y creo que hay mucha gente que ha sufrido y que sigue sufriendo por esta actualidad. Pero me ilusiona que hayamos hecho música que puede ser una compañía para esta gente. La música se vuelve más importante en un momento así. Si no podemos comunicarnos en clubes y festivales, al menos, podemos escuchar música y sentirnos menos solos.”

El álbum fue pensado antes de la pandemia, entonces… Es un momento particular para que vea la luz. ¿Qué cambia?

“Bueno, de alguna manera, no cambia nada. El trabajo ya estaba muy avanzado. Hicimos el último álbum en 2015, que tenía remixes de todos nuestros éxitos, y atrajo a una nueva audiencia a la música de Faithless. Contamos con artistas como Claptone, Avicii, Tiesto, Booka Shade… Algunos nombres más underground, otros súper famosos. Eso llevó a Faithless a algunas personas que no habían experimentado nuestra música antes. Teníamos a más gente yendo a nuestros shows, o a mis DJ shows y era una audiencia muy joven. Así que eso nos inspiró mucho y nos recordó que tenemos un público que siente una conexión, y que seguimos siendo una de esas bandas que intenta ponerle sentido a sus palabras, además de la música que transmite muchas emociones. Así que empezamos a escribirlo a partir de esas sensaciones. El tour de ese álbum terminó en 2016 y estuvimos componiendo, jugando un poco, improvisando con otra gente… Siempre lo pensamos como un álbum con colaboraciones y, por eso, también hay mucha música que terminó quedando fuera del álbum. Queríamos que cuente una historia, y empezó a tener sentido para fines de 2019. Al inicio de este año, ya estábamos convencidos que era el momento.”

¿Entonces este álbum se empezó a gestar en 2015, gracias a la respuesta del álbum “Faithless 2.0”?

“Si, pensábamos en sacar algunos tracks. ‘Es un nuevo mundo, el streaming es la onda’. Y nuestro management nos decía que no, que hagamos un álbum. Que éramos una de las pocas bandas con un público que quería escuchar álbumes enteros de principio a fin. Y eso fue muy frustrante porque hacíamos un track que sonaba genial, yo hacía una DJ session y funcionaba perfecto. Por ejemplo, el single nuevo ‘Synthesizer’, ¡lo he estado tocando en diferentes versiones por unos tres años! La mayoría de la gente no sabe eso. Nos llevó muchísimo tiempo. Lo fuimos probando con un público, el otro… Es un proceso. Y teníamos muchas ganas de sacar música. Y, cuando el álbum empezó a sentirse como un todo coherente, más que un puñado de tracks para la pista de baile, recordamos que podemos contar una historia con la música y conseguir algo que va más allá de lo que puede transmitir un solo track, como un single de música pop. Está claro que todos conocen grandes temas nuestros como “We Come 1”, “Salva Mea”, “Insomnia”, pero esos temas son como la puerta de entrada al sonido de Faithless, donde descubres que no son todas canciones para la pista de baile. Y, quizás, sea esa la razón por la cual seguimos aquí 25 años después, porque no hacemos solo una cosa. Y en un álbum tienes un montón de espacio para expresar todo eso.”

“Seguimos siendo una de esas bandas que intenta ponerle sentido a sus palabras.”

¿Y qué ideas o historias hay en este próximo álbum en particular?

“Empieza con ‘Synthesizer’, que ya vio la luz. Es una canción de amor a la música electrónica. Es la columna vertebral de Faithless: teclados, cajas de ritmos… Cuando escuché música electrónica por primera vez, me voló la cabeza. Sonaba como algo que nunca había escuchado, de otro mundo. Y siempre amé eso. Entonces, este tema es una canción de amor a ese sonido que armamos con Faithless. Y, como mucha de la música de Faithless, también tiene otro mensaje que es un comentario sobre el mundo en el que vivimos. Especialmente, cuando se escucha en el contexto del álbum. Tiene que ver con la tecnología tomando el control de nuestras vidas. A veces, amamos nuestros gadgets y nuestra tecnología más que a nosotros mismos. La tecnología nos ha conectado de maneras increíbles, lo comprobamos en esta pandemia, pero también nos ha hecho bastante solitarios. Con el álbum queremos decirte que no estás solo. Queremos hablar del mundo en el que vivimos y comentar qué tan locos son estos tiempos.”

Bueno, tiene que ver mucho con este momento, ¿verdad?

“¡Si! Lo increíble es que teníamos el título y la tapa del álbum hace ya dos años. Y ahora es más relevante que nunca. El álbum se llama ‘All Blessed’ y, realmente, es una pregunta: ¿estamos todos bendecidos? ¿Estamos malditos? Tratamos de verlo desde una perspectiva más personal. Es más sobre cómo nos relacionamos con lo que pasa dentro nuestro. Es un vistazo sobre ese mundo interno. Pero también tiene mucho groove y tiene grandes momentos para bailar. Hay buena música electrónica de baile y también hay momentos para relajar. Creo que tiene un mensaje positivo. Tratamos de encontrar la esperanza en este mundo aterrador. He visto amigos tener problemas de salud mental, he visto mi trabajo desaparecer junto con el de todos mis colegas. Es un tiempo de lucha, de incertidumbre. Espero que el sonido de Faithless nos pueda dar esa sensación de conexión que hubiéramos tenido en un show en vivo.”

Sister Bliss

“La tecnología nos ha conectado de maneras increíbles, lo comprobamos en esta pandemia, pero también nos ha hecho bastante solitarios. Con el álbum queremos decirte que no estás solo.”

¿Y cómo se construye eso en un álbum?

“Es una mezcla de todo. A veces, tenemos música y sabemos qué queremos agregar. A veces, grabamos un track con tres vocalistas diferentes. Es como armar un rompecabezas hasta que, de pronto, empieza a tomar forma. ‘Oh, esto sí es un álbum’, ‘esto es lo que queríamos decir’. Tenemos algo que se siente como una sola gran pieza, a pesar de que una de las cosas que queríamos era colaborar con mucha gente. Queríamos explorar la idea de que haya muchas voces juntándose en un solo espacio. Fue todo un proceso de prueba, todo muy experimental.”

¿Y qué tan diferentes son esos procesos en relación a los primeros trabajos de la banda?

“Una de las diferencias es que no estamos tocando en vivo. Es muy extraño hacer un álbum sin tener fresca esa sensación de los shows en vivo. Para mí, la música tiene diferentes plataformas. Vive en la radio, en los clubes, en los shows en vivo, los festivales… Ahora, vive en las radios y las plataformas de streaming, tal vez. Así que tienes que pensar de manera diferente. Siempre ha habido un contexto para la música. Ahora, es el primer álbum que hemos hecho para el mundo del streaming. Y hemos hecho colaboraciones a través de internet.”

“Amo la sensación de estar con alguien en la misma habitación. Sobre todo, cuando se trata de un cantante o rapero. Se te eriza la piel cuando los escuchas hacer justo eso que no sabías que estabas buscando.”

¡Algo nuevo para ustedes! ¿Cómo ha sido venir de las colaboraciones presenciales a este nuevo método?

“Yo amo la sensación de estar con alguien en la misma habitación. Sobre todo, cuando se trata de un cantante o rapero. Se te eriza la piel cuando los escuchas hacer justo eso que no sabías que estabas buscando. Esa sensación es mágica. Se da de la nada. Veinte minutos antes no había nada, solo aire, y, de pronto, tienes en qué trabajar. Y ahí ya sabes que eso funciona.”

¿Y qué pasa con lanzar música en esta era del streaming? ¿Cómo lo viven?

“Tenemos que dejarlo ir. Una de las cosas que aprendí en estos veinte años es que, ahora, ya no depende de mí. Hice lo mejor que pude. No le va a gustar a todos, algunos lo odiarán… Esa es la naturaleza de la creatividad. Cuando Picasso pintó algunos de sus cuadros, hubo gente que pensó que eran horribles y no los entendieron. Y, ahora, si quieres comprar un Picasso, deberás pagar unos 25 millones de dólares. Creo que el álbum tiene un buen contenido musical y algunos podrán descubrirlo, aunque no sea algo instantáneo. No es algo que yo pueda hacer por ellos. Sí puedo seguir promocionando mi disco, hablando con gente sobre la música…”

¿Y qué hay de la promoción? ¿La idea era promocionarlo con un tour?

“Hubiera sido algo genial pero no tenemos idea cuándo será ese día. Cruzamos los dedos. El álbum sale el 23 de octubre así que veremos qué pasará.”

¿Y qué pasa en el medio, mientras esperan por la salida del álbum?

“Tenemos otros proyectos. Empezamos un nuevo proyecto llamado R Plus que cuenta con Dido en las vocales. Es un proyecto de electrónica meloso y relajado. Estamos empezando a escribir algunas cosas. Y tengo todo lo de Faithless que no entró en este álbum. Quiero seguir buscando entre ese material y empezar a pensar en el próximo álbum.”

¡Wow! Eso es genial.

“Así es. No nos iremos a ningún lado. Estamos aquí y el tiempo es ahora.”

Sister Bliss

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23/09/2020

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