Audiencias fieles, influencia global: la fuerza de las radios especializadas

Audiencias fieles, influencia global: la fuerza de las radios especializadas

Entrevista con Jesper Skibsby analiza el valor de la curaduría, el avance de los sellos independientes y las diferencias entre mercados

Noticias | Por Nazen Carneiro | 29 de septiembre de 2026

Con el Global Dance Radio Chart publicado por Billboard como referencia, una emisora pequeña puede ocupar un lugar enorme en la vida de sus oyentes. Consulta aquí el chart de esta semana.

En un ecosistema musical donde cada día se multiplican los lanzamientos y las recomendaciones automatizadas, la confianza en quien selecciona la próxima canción adquiere otro valor. Para Jesper Skibsby, fundador y CEO de World Airplay Radio Monitor (WARM), las radios especializadas y comunitarias están ganando atención precisamente por esa capacidad: conectar una identidad musical definida con públicos que regresan, escuchan y confían. Su lectura plantea una pregunta para la industria: ¿cuánta influencia queda fuera del radar cuando solo se observa a las grandes cadenas?

Para profundizar en estos temas y analizar las tendencias que están marcando el rumbo del mercado, Nazen Carneiro conversó con Jesper Skibsby en exclusiva para DJ Mag Latinoamérica. Fundada en Copenhague en 2017, WARM convierte las reproducciones radiofónicas en información para artistas, sellos y profesionales del sector. Uno de sus principales puntos de referencia es el Global Dance Radio Chart, que Billboard comenzó a publicar en marzo de 2026. Elaborado con datos de más de 200 emisoras especializadas de más de 30 países, el ranking ofrece una perspectiva internacional sobre la circulación de la música electrónica y permite observar qué repertorios consiguen sostener su presencia en la programación. 

En esta conversación, realizada en la primera semana de septiembre de 2026, Skibsby identifica al house y al tech house como pilares del chart y destaca la presencia de sellos independientes entre sus primeras posiciones. Sin embargo, los patrones globales conviven con realidades locales muy distintas. Mientras señala el papel de las emisoras públicas europeas y la concentración empresarial estadounidense, describe una América Latina diversa, donde una canción puede dominar la radio de un país y apenas sonar en el vecino.  WARM presenta un programa de radio semanal dedicado al Top 20 del Global Dance Radio Chart en español y puedes escuchar aqui.

¿Cuáles son los mayores cambios que estás observando actualmente en la radio a escala global?

Percibo un interés creciente por las radios especializadas y comunitarias frente a las grandes emisoras comerciales. Me parece que la curaduría, en general, está cobrando más relevancia que nunca. Con el aumento constante de la música que se publica en las plataformas digitales, la selección musical y los prescriptores de confianza son cada vez más importantes para quienes buscan las canciones adecuadas para sus playlists.

¿Qué países o regiones están mostrando el crecimiento o los cambios más interesantes en las reproducciones radiofónicas?

No sabría decirlo, pero algo que suele olvidarse es que la música se consume de formas muy distintas según el país. En Estados Unidos, los autos nuevos vienen equipados con radio satelital a través de SiriusXM, que millones de personas utilizan a diario en sus desplazamientos al trabajo.

¿Qué géneros o sonidos están ganando más terreno en las radios de todo el mundo en este momento?

Si observamos nuestro Global Dance Radio Chart de esta semana, el tech house y el house son claramente la columna vertebral de la radio en este momento. Canciones como “Free Your Mind”, de Prospa y Cloonee, y “Talk To You”, de ANOTR, llevan semanas ocupando las dos primeras posiciones, y todo el top 10 está dominado por ese sonido house y tech house de sellos como CircoLoco, Defected y Solotoko.

Lo más interesante es la segunda capa que aparece por debajo: nombres consolidados del big room y la electrónica melódica, como Swedish House Mafia, Guetta, Alesso, Kygo y Armin van Buuren, están recuperando posiciones junto a una ola de cruces entre pop y dance que reúnen a DJs con vocalistas de pop. Eso me indica que la radio está volviendo a premiar las canciones, no solo las producciones. También está abriéndose paso en la zona media del ranking una corriente con influencias afro-tech y amapiano: temas que incorporan ritmos africanos al house y consiguen entrar de forma sostenida, en lugar de aparecer como casos aislados.

¿Estás observando diferencias significativas entre las tendencias radiofónicas de Europa, Estados Unidos, América Latina y otros mercados emergentes?

Sí, y las diferencias son estructurales, no solo una cuestión de gustos. Europa sigue contando con emisoras públicas fuertes que apoyan activamente la música nueva y local. Eso mantiene vivo el descubrimiento de una manera que no ocurre en los mercados puramente comerciales, y nuestro chart está lleno de sellos europeos de house y tech house que dominan ese espacio.

Estados Unidos está dominado por unos pocos grandes grupos y por la radio satelital, por lo que abrirse camino suele depender de convencer a un número reducido de responsables de programación. Eso explica, en parte, por qué las colaboraciones dance cercanas al pop con vocalistas estadounidenses suelen tener más recorrido allí.

América Latina presenta una dinámica mucho más regional: una canción puede dominar las reproducciones de un país y estar prácticamente ausente en el de al lado. Los mercados emergentes, especialmente en África, son donde estamos viendo los cambios más rápidos en este momento, tanto en infraestructura como en la música que se programa. Eso se refleja en nuestro chart con temas influidos por el afro-tech y el amapiano que suben de manera sostenida, en vez de alcanzar un pico y desaparecer.

¿Cómo está cambiando la relación entre las reproducciones en radio y el streaming? ¿La radio todavía tiene el poder de impulsar una canción a escala global?

La radio y el streaming están cada vez más entrelazados; no han perdido importancia el uno para el otro. El streaming ofrece las primeras señales, pero la radio sigue siendo lo que lleva una canción del éxito de nicho al reconocimiento masivo, especialmente fuera de las grandes ciudades y de la burbuja guiada por algoritmos en la que ocurre buena parte del descubrimiento en streaming.

Diría que la radio quizá haya perdido su papel como principal impulsora inicial de canciones, pero ha ganado mucha más importancia como instancia de validación y prescriptora de confianza. Cuando una emisora incorpora un tema a su programación, este suele llegar a un público al que el streaming por sí solo no alcanza, especialmente cuanto más de nicho es la música.

¿Qué revelan los datos sobre el acceso de artistas y sellos independientes a la radio frente a los lanzamientos de las grandes discográficas?

Medimos directamente la cuota de mercado de los sellos en nuestros charts, y los independientes están consiguiendo una proporción de las reproducciones en radios de música electrónica considerablemente mayor de lo que muchos profesionales de la industria imaginan.

Actualmente, el top 10 de nuestro Global Dance Radio Chart incluye a CircoLoco, No Art, DANSA, Make The Girls Dance y Empire: sellos independientes que compiten de igual a igual con las grandes discográficas en lo más alto, no solo entre los temas con menor difusión. Las majors siguen dominando en volumen, pero los independientes están logrando una presencia destacada en espacios clave, especialmente en radios especializadas y comunitarias. Eso nos devuelve a lo que comentaba sobre la creciente importancia de la curaduría.

¿Qué tendencia global de la radio estás viendo en los datos que crees que el conjunto de la industria musical está pasando por alto?

La industria sigue hablando de la radio como un medio del pasado en declive, pero los datos no respaldan esa idea. Lo que está ocurriendo es una fragmentación, no un declive: la radio se está repartiendo entre miles de emisoras especializadas y comunitarias, cada una con audiencias muy comprometidas y fieles, en lugar de unos pocos gigantes que llegan a todo el mundo.

Buena parte de la industria sigue organizada para medir únicamente a esos gigantes y está dejando fuera el alcance y la influencia que acumulan todas esas emisoras pequeñas, así como la importancia de los públicos más reducidos y comprometidos que escuchan radios especializadas. Es un poco como comparar a los fans con los superfans.

De cara a los próximos tres años, ¿cuáles crees que serán los mayores cambios en la radio y en su papel dentro del descubrimiento musical?

Espero que la radio profundice en su función como filtro de confianza, en lugar de intentar competir con el streaming en volumen o velocidad. La programación basada en datos seguirá creciendo, con emisoras que utilicen información real sobre reproducciones y audiencias para decidir qué emitir, en lugar de guiarse únicamente por la intuición.

También creo que veremos vínculos más estrechos y formales entre los rankings radiofónicos y el conjunto de la industria, similares al que ya tenemos con Billboard a través del Global Dance Radio Chart, porque el sector necesita una fuente global y confiable que refleje lo que realmente está sonando en la radio.